Anoche no podía dormir. Eran las dos de la madrugada y mis ojos se negaban a cerrarse.
Pero no sólo fue cosa de ayer. Últimamente me cuesta dormirme más de lo normal por lo que busco la manera de entretenerme. A veces veo una película o un par de capítulos de alguna de las taaantas series que sigo, otras veces leo.
Pero no sólo fue cosa de ayer. Últimamente me cuesta dormirme más de lo normal por lo que busco la manera de entretenerme. A veces veo una película o un par de capítulos de alguna de las taaantas series que sigo, otras veces leo.
Ayer tenía ganas de leer, pero no buscaba algo nuevo, me apetecía recordar. Quería algo que me sirviera para pasar el rato, nada más, sin ataduras para futuras noches. Busqué en mi generosa biblioteca, entre los tantos libros y los muchos cómics ( lease novelas gráficas para los pedantes que intentan separar definitoriamente cómic de novela gráfica. Para mi son lo mismo, pero en eso no voy a entrar ahora). Busqué entre Stephen King y un tal Coelho, cogí y volví a dejar un cómic de Frank Miller que se convirtió recientemente en película, ojeé un libro de poemas delirantes de Tim Burton y, finalmente, caí en la cuenta de lo que de verdad me apetecía: The Sandman. Para los mucho que no conozcan esta obra, puedo deciros que se trata de una serie de cómic que se publicó entre 1989 y 1997 con un total de 76 números a los que al cabo de los años le han se
guido unos cuantos especiales que han servido para ensalzar aun más su espectacular visión de las cosas. Neil Gaiman, el guionista y creador de esta historia, habla en su obra sobre muchas cosas, pero siempre mediante un medio: Los sueños. Por sus narraciones podemos ver personificado al Sueño, el Destino, La Muerte, el Deseo y el Desespero, el Delirio, la Destrucción, un sinfín de deidades de todas las culturas que al menos yo conozco, demonios, a Shakespeare, vosotr@s, yo,... (si, leíste bien, todos nosotros salimos). La cuestión es, que de todas las obras de las que dispongo (cualquiera que haya visto mis estanterías puede corroborar que son unas cuantas), cada cierto tiempo cojo uno de los números de The Sandman. Siempre vuelvo a ellos. Y siempre que los vuelvo a dejar en su sitio junto a los demás, me corroe una sana envidia. Gaiman lo hizo y yo no. Y cada vez que leo otra de sus obras, ya sea libro o cómic me ocurre lo mismo. Ese canalla lo vuelve a hacer una y otra vez. No se que clase de pacto habrá hecho con el diablo o cuantas musas tiene encerradas en su desván, pero se ganó mi admiración y respeto junto al de muchos seguidores más.
guido unos cuantos especiales que han servido para ensalzar aun más su espectacular visión de las cosas. Neil Gaiman, el guionista y creador de esta historia, habla en su obra sobre muchas cosas, pero siempre mediante un medio: Los sueños. Por sus narraciones podemos ver personificado al Sueño, el Destino, La Muerte, el Deseo y el Desespero, el Delirio, la Destrucción, un sinfín de deidades de todas las culturas que al menos yo conozco, demonios, a Shakespeare, vosotr@s, yo,... (si, leíste bien, todos nosotros salimos). La cuestión es, que de todas las obras de las que dispongo (cualquiera que haya visto mis estanterías puede corroborar que son unas cuantas), cada cierto tiempo cojo uno de los números de The Sandman. Siempre vuelvo a ellos. Y siempre que los vuelvo a dejar en su sitio junto a los demás, me corroe una sana envidia. Gaiman lo hizo y yo no. Y cada vez que leo otra de sus obras, ya sea libro o cómic me ocurre lo mismo. Ese canalla lo vuelve a hacer una y otra vez. No se que clase de pacto habrá hecho con el diablo o cuantas musas tiene encerradas en su desván, pero se ganó mi admiración y respeto junto al de muchos seguidores más.Los que me conocen saben que me gusta escribir, que me gusta el cine y el mundillo que rodea a los cortometrajes. Desde que trabajo como fotógrafo hará cosa de un año no he tenido mucho tiempo (ni la inspiración adecuada) para dedicarle a la escritura y mucho menos para realizar un corto, aunque sí que escribí un guión. Hablaba de la muerte tal como me la enseñó Gaiman, la versión que a todos nos gustaría conocer llegado el momento. Él deshechó a La Muerte personificada con un esqueleto portando una guadaña. La versión que muchos usan como disfraz de Halloween no es nada alentadora. Sin embargo, si cuando mueres, la primera persona que ves resulta ser joven, agradable a la vista, simpática y buena con todo el mundo, la cosa cambia. Muerte de Gaiman sabe que no es tu mejor momento que digamos y te comprende. Intenta y ten por seguro que logra hacerte sentir bien, hacerte llevadera tu transición de ser vivo a lo que vendrá después. El guión lo tengo archivado en algún rincón de mi disco duro y dudo que algún día se ruede puesto que no sería catalogada sino como una copia de la invención de Gaiman.
Sin embargo, desde hace algún tiempo, iba buscando un proyecto fotográfico que realizar entre trabajo y trabajo, algo que me ayudara a progresar y a madurar como fotógrafo y retocador de imágenes, pero nunca me convencían del todo mis ideas o,
definitivamente, estaban fuera de mis posibilidades. Pues bien, ayer, cuando a las 2 de la madrugada cogí aquel libro de The Sandman tuve un flash. El número en concreto era uno que recopilaba todas las portadas de la colección, realizadas por el siempre estupendo ilustrador y artista en general Dave McKean. No se como ocurrió exactamente, pero con tan solo coger el libro y ver la portada supe qué proyecto quería hacer. Uno que definitivamente me tendría que trabajar bastante pero que merecería la pena. Quiero plasmar aquellos sueños sin aparente sentido que he tenido, las pesadillas que he imaginado, quiero fotografiar secretos y misterios. Indudablemente recurriré a personajes de Neil Gaiman, pero ya no me importa, porque son creaciones que a pesar de saber que son de otro, las he sentido como parte de mis sueños. Le tengo miedo al Corintio, he imaginado la cantidad de buenos libros que se han soñado y jamás se han escrito porque vi la biblioteca que los recopilaba en viñetas, Lucifer se cansó de gobernar el Infierno hace ya unos cuantos años y se fue para caminar entre nosotros. Todo lo que se puede imaginar existe porque en el momento en el que pensamos en ello pasa a una realidad que, aunque no sea palpable, está ahí, siempre con nosotros.
Sin embargo, desde hace algún tiempo, iba buscando un proyecto fotográfico que realizar entre trabajo y trabajo, algo que me ayudara a progresar y a madurar como fotógrafo y retocador de imágenes, pero nunca me convencían del todo mis ideas o,
definitivamente, estaban fuera de mis posibilidades. Pues bien, ayer, cuando a las 2 de la madrugada cogí aquel libro de The Sandman tuve un flash. El número en concreto era uno que recopilaba todas las portadas de la colección, realizadas por el siempre estupendo ilustrador y artista en general Dave McKean. No se como ocurrió exactamente, pero con tan solo coger el libro y ver la portada supe qué proyecto quería hacer. Uno que definitivamente me tendría que trabajar bastante pero que merecería la pena. Quiero plasmar aquellos sueños sin aparente sentido que he tenido, las pesadillas que he imaginado, quiero fotografiar secretos y misterios. Indudablemente recurriré a personajes de Neil Gaiman, pero ya no me importa, porque son creaciones que a pesar de saber que son de otro, las he sentido como parte de mis sueños. Le tengo miedo al Corintio, he imaginado la cantidad de buenos libros que se han soñado y jamás se han escrito porque vi la biblioteca que los recopilaba en viñetas, Lucifer se cansó de gobernar el Infierno hace ya unos cuantos años y se fue para caminar entre nosotros. Todo lo que se puede imaginar existe porque en el momento en el que pensamos en ello pasa a una realidad que, aunque no sea palpable, está ahí, siempre con nosotros.Puede que tarden en aparecer trabajos del proyecto, pero lo quiero mimar. Quiero que sea lo mejor posible y puede que suba alguna imagen y luego me arrepienta y la quite porque quiero mejorarla. Soy así.
Anoche, cuando me vino la idea a la cabeza dejé el libro sin siquiera abrirlo y me acosté para incubar ideas. Esta mañana volví a por el libro y lo abrí.
En la primera página hay un texto:
Y CUANDO CAIGO DORMIDO
LOS OBJETOS DE MI CASA
SE ME ACERCAN LENTAMENTE
Y SUSURRAN NOMBRES SECRETOS
LOS NOMBRES QUE SIEMPRE OCULTAN
Y CUANDO CAIGO DESPIERTO
INTENTO ESCRIBIRLOS
PERO LOS NOMBRES VERDADEROS SON
ARENA QUE CAE ENTRE MIS DEDOS
Si alguien quiere participar en el proyecto, seguramente tendrá mi correo ;)
Si no es así aquí lo dejo creadores_artisticos@hotmail.com.
En la primera página hay un texto:
Y CUANDO CAIGO DORMIDO
LOS OBJETOS DE MI CASA
SE ME ACERCAN LENTAMENTE
Y SUSURRAN NOMBRES SECRETOS
LOS NOMBRES QUE SIEMPRE OCULTAN
Y CUANDO CAIGO DESPIERTO
INTENTO ESCRIBIRLOS
PERO LOS NOMBRES VERDADEROS SON
ARENA QUE CAE ENTRE MIS DEDOS
Si alguien quiere participar en el proyecto, seguramente tendrá mi correo ;)
Si no es así aquí lo dejo creadores_artisticos@hotmail.com.
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